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La osera de Javi

El refugio del último curupi
June 10

Una de blues

Hoy solamente quiero colgar un vídeo.

Me gusta escuchar la rádio en el coche, lo cual es curioso porque en mi casa no la pongo para nada. Normalmente sintonizo Rádio 5, de Rádio Nacional de España. Me mantengo al día con respecto a las noticias y en uno de los programas -"Cajón de música", si no recuerdo mal- acostumbran a poner música... cómo diría, "poco comercial", pero sin llegar a los niveles de Rádio 3. Ya he comentado alguna vez que tengo un gusto muy variado -iba a poner "ecléctico", pero sería abusar de esa palabra-, y entre los generos que sigo está el blues. Aunque si he de ser sincero, me gusta el blues como a un inglés le puede gustar el flamenco, es decir, la rumba y similares. No voy a presumir de melómano. Las pocas canciones que he escuchado de esa música son, imagino, las más comerciales y en cuanto a interpretes solamente conozco a los Blues Brothers Bands, Nina Simone, Aretha Franklin, Ray Charles, etc. De hecho, no estoy seguro de que lo cantan sea blues, estrictamente hablando, pero me gustan. En cuanto a canciones, mi total incapacidad congénita -¿o era vagancia congénita?- para aprender el idioma de Shakespeare me impide memorizar los títulos, así que cuando escucho alguna que me gusta debo agarrarme a cualquier detalle para luego buscar en Internet -Bénditos sean Larry Page, Eric Schmidt y Sergey Brin-.

Éste ha sido el caso. Después de escuchar dos veces el programa -lo repitieron por la tarde-, solamente me pude quedar con la traducción que el locutor hizo del título, y muy ligeramente con el nombre del cantante. De todas formas no fue fácil, porque el conductor del programa tradujo como "Te lancé una maldición" lo que en realidad significa "Te lancé un hechizo".

Aparte de que me gustó mucho la interpretación, la historia de la misma me encantó. Según relataba el presentador, en principio "I put a spell on You" iba a ser una balada de blues, pero tanto el cantante como el resto de la banda se presentaron en el estudio de grabación totalmente borrachos,  por lo que el resultado final no se parecía en nada a lo proyectado. No obstante, les gustó, por lo que a partir de aquel momento ése pasó a ser el estilo de la banda.

También contaba el locutor, que un día Screamin' Jay Hawkins, que es el cantante que nos ocupa, fue invitado a un programa de televisión, y el presentador le retó a aparecer dentro de un ataud -supongo que sería la época de Blacula-. Efectivamente, Screamin' lo hizó. Salió de un ataud frente al público vestido, y cito textualmente, "como una mezcla entre el Conde Dracula y un proxeneta amante del vudu", pasando éste a convertirse en su sello personal, junto con un histrionismo digno de Jerry Lewis, Louise de Funes o, más actual, Jim Carrey.

También me reí un rato escuchando el "Constipation blues" o "Blues del estreñimiento", aunque el vídeo que he encontrado no es tan bueno como la versión que escuché por la rádio.


     



Y aquí os dejo también una de mis preferidas de Nina Simone. Seguro que os suena...

    



June 04

Todavía más vergüenza ajena

Pensaba escribir sobre otra cosa, pero esta noticia me ha tocado los cojones, y ustedes disculpen.

Ley Orgánica 8/1998, de 2 de diciembre, de Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas:

Artículo 8.

Son faltas graves:

3. Incumplir un deber militar por temor a un riesgo personal.

Ley Orgánica 13/1985, de 9 de diciembre, de Código Penal Militar.

TÍTULO SEXTO.
DELITOS CONTRA LOS DEBERES DEL SERVICIO

CAPÍTULO I.
COBARDÍA

Artículo 107.

El militar que por cobardía abandonare su puesto frente al enemigo, rebeldes o sediciosos será castigado con la pena de diez a veinticinco años de prisión y, si ejerciere mando, con la de quince a veinticinco.

En las mismas penas incurrirá el que, por cobardía y en idénticas situaciones, rehusare permanecer o situarse en su puesto o incumpliere la misión encomendada.

Artículo 108.

Cuando los hechos previstos en el artículo anterior tuvieren lugar en tiempo de guerra, fuera de las situaciones expresadas, se impondrá al militar la pena de tres a diez años de prisión y, si ejerciere mando, la de cinco a quince años de prisión.

Artículo 109.

El militar que frente al enemigo, rebeldes o sediciosos realizare actos demostrativos de cobardía susceptibles a infundir pánico o producir grave desorden entre la propia fuerza, será castigado con la pena de diez a veinticinco años de prisión.

Cuando las conductas previstas en el párrafo anterior tuvieren lugar en tiempo de guerra o circunstancias críticas, fuera de las situaciones expresadas, se impondrá la pena de prisión de seis meses a seis años y, si el culpable ejerciere mando, la de tres a diez años.

Artículo 113.

Fuera de los casos anteriores, el militar que, por temor a un riesgo personal, violare algún deber militar cuya naturaleza exija afrontar el peligro y superar el miedo, será castigado con la pena de cuatro meses a cuatro años de prisión. En tiempo de guerra se impondrá la pena de prisión de uno a seis años.

Artículo 114.

En los delitos comprendidos en este Capítulo se podrá imponer, además, la pena de pérdida de empleo.

 

Todo este rollo legal viene a cuento de la siguiente noticia.

http://www.larazon.es/noticia/dos-soldados-se-insubordinan-en-afganistan-por-miedo-a-un-ataque

Lo único que no figura es el nombre de los dos interfectos, pero espero fervientemente que se hagan públicos para general conocimiento, escarnio de los interesados y escarmiento de los demás.

P.D.

Mi más sincera felicitación a las dos compañeras que se ofrecieron voluntarias en primer lugar para llevar el vehículo, demostrando que no todas las militares son soldados-floreros, cuya única ambición es cazar a un oficial.

May 31

Dos entradas en una

Decía en una entrada anterior que soy un friki, y orgulloso de serlo. Hoy debo reconocer que sí, que soy  un friki, pero menos.

 A ver, yo tengo cosas de friki, salgo poco de mi casa, no tengo amigos, veo películas raras* y me gustan, etc. Pero hablando en el sentido estricto de la palabra reconozco que no soy digno de ese calificativo. No soy un fan de Star Trek o de Galáctica, ni un superaficionado a los mangas, ni me disfrazo para ir a los estrenos de las películas en el cine. En lo único que sí cumplo como el friki más friki de los frikis es en una vida sexual total y absolutamente… inexistente. Pero tampoco me quejo, al fin y al cabo soy la única persona que nunca me traicionará, y estoy disponible casi en cualquier momento.

 De todas formas, he encontrado una página que me demuestra que si hay frikis, también hay frikísimos. Esta gente SÍ que es rara. ¡La madre que los parió! Esto si que es estar completamente colgados, y lo demás son tonterías. Os juro que después de haber traducido los textos me considero una persona casi normal. Que foll… menos que el chofer del Papa, sí, pero normal.  

 

 *   “Zombie Strippers” es una película sobre chicas que hacen striptease y que se convierten en zombies. Hombre, es una frikada, las cosas como son. Robert Englund se dio a conocer como el lagarto bueno de “V” y posteriormente nos puteo de lo lindo con la saga de “Pesadillas en Elm Street”, después solamente ha hecho películas de serie “B”, y cosas así. Y Jenna Jameson, bueno, digamos que esta señorita está especializada en “películas de amor”, y corramos un estúpido velo… Después de verla, uno no sabe si es una película seria que ha salido como el culo, o una parodia que ha salido de puta madre. Yo personalmente opto por lo segundo. Y al margen de un montón de tetas siliconadas –ya hablaré sobre el tema en otro momento- tiene unos efectos especiales bastante aceptables, y un nivel de gore, al que soy muy aficionado, suficiente. Para echar un rato.
May 27

Por si alguien lo sabe

Hoy no pensaba publicar, pero necesito ayuda.

Visitando www.meneame.net encontré una página. Aquí lo llaman un "yoquesé", y efectivamente, el nombre le sienta como un guante. He buscado el vídeo original en youtube, pero no lo he encontrado, así que tengo que dejar el enlace a la página.

Yo no tengo ni puñetera idea de que cojones es, pero si sé algo: ¡Es lo más feo que he visto en mucho tiempo! La madre que lo parió, que cosa más espantosa.

En fin, que ya me ha picado la curiosidad y si alguien tiene la más remota -o peregrina- idea de que cohones puede ser, que me lo diga.
Gracias.


Luego no digáis que no os he avisado...

May 26

Vergüenza ajena

Hay veces que uno siente vergüenza ajena, y lo único que lo palia un poco es no saber si toda la culpa es de los afectados o, cosa normal en las instituciones de índole castrense, viene de arriba. No sé el porqué de la actuación de estos guardias civiles, pero viendo el vídeo parece que no contaban con los medios adecuados. Si es así, deberían expedientarles por imbéciles.

Otra cosa que no entiendo es como un cuerpo de seguridad del estado, como es la Guardia Civil, y en un país como es España, donde para poder hacer uso de tu arma reglamentaria tienes que estar en peligro de muerte, no van dotados de defensas no letales con carácter general. La Guardia Civil desempeña las funciones de la Policía Nacional en aquellas poblaciones en que ésta no está presente. Entonces, ¿por qué no van equipados igual? Obviamente no van a ir disparándole a la gente a la mínima, y como gracias a la democracia hemos conseguido que se pierda totalmente el respeto a las Fuerzas de Orden Público, si los intentos de restaurar este no van acompañados de un mínimo de fuerza, no hay Dios que haga caso.


 

May 25

Nuestro día

No podía dejar de recordar que hoy es…

¡EL DÍA DEL ORGULLO FRIKI!

Y aunque sé que me leen pocos, si es que me lee alguno, un fuerte abrazo para vosotros, compañeros.

 Aquí un vídeo explicando que es un friki.


 

May 24

Carta blanca

Ya he comentado anteriormente mi afición/adicción a lectura. Este es un vicio caro. En un país donde dicen exaltar la cultura, los libros valen una pasta, los cines están cada día mas caros y a los museos solamente se puede entrar en esas jornadas de puertas abiertas que celebran de higos a brevas. Con este panorama uno tiene que pensárselo antes de gastarse los “leuros” algo tan superfluo como es un libro. El problema de estos artículos es que si no te gustan no puedes devolverlos. Tú te compras un tostador en el Carrefour, y si no te convence lo devuelves y punto. Los libros no. Una vez que sale de la tienda solo puedes quedártelo o perderlo. Yo nunca he tirado un libro, ni creo que lo tire jamás, por lo que no me queda otra opción que regalarlos.

Tanto para la comida como para la cultura no soy demasiado exigente. Puedo paladear un buen vino, o disfrutar con un plato exótico, y pasar un buen rato leyendo a los clásicos, pero también me gusta tomarme una cerveza del Mercadona, comerme una Burguer King y leer una novela entretenida.

Con todo esto, lo que quiero decir es que para dejar un libro a medias, tiene que ser malo de cojones. ¿Pero como saber si un libro te va a gustar o no? La respuesta es: que no lo sabes. Puedes leer la sinopsis. Puede buscar críticas. Puedes basarte en el autor o puedes fiarte de un amigo. De todas las opciones, la última acostumbra a ser la más seguras, porque además de su opinión, el amigo normalmente puede dejarte alguna obra de ese escritor, y juzgar por ti mismo.

Y ese es el caso que nos ocupa, un libro recomendado por un amigo. O más bien, un libro de un autor recomendado por un amigo. Ya hace tiempo, Leónidas comentó en su blog acerca del Sargento Bevilacqua y la Cabo Chamorro, una pareja de investigadores de la Guardia Civil. Me pico la curiosidad y sabedor de que a Leo no le gusta prestar sus libros, aunque en más de una ocasión lo ha hecho, decidí probar. El problema es que para ahorrar algo de dinero últimamente estoy comprando libros de segunda mano en Internet y claro, para ahorrar en gastos de envío hay que comprar varios libros. Como en la librería que miré solamente tenían uno de los guardias civiles, probé con un par de ellos del mismo autor, pero de temática diferente. Uno de ellos es “Carta blanca”, y es de esta novela de la que quería hablar.

El libro se divide en tres partes. La primera nos cuenta la historia de un tipo que se alista en La Legión en 1921 o 1922, cuando el Tercio de Extranjeros estaba recién formado, y de algo que le ocurre ahí. La segunda parte no tiene nada que ver con la primera, y es mucho más introspectiva. En la tercera, se nos muestra un Badajoz a punto de caer en manos de los “nacionales”, en plena Guerra Civil.

Lo primero que me sorprendió en la novela es la paridad del autor a la hora de repartir culpas. Por una vez no vemos legionarios valientes y generosos –que los vemos- contra moros falaces y traicioneros –que también los vemos-, sino todo lo contrario. Las escenas de violencia son crudas, pero no desagradables. El autor es explicito, pero no se recrea en los detalles. Para mí, ha sabido captar perfectamente lo que era el espíritu de un cuerpo diferente a todos los demás. Al menos, diferente en España. Desde luego, una de las razones por las que me ha gustado tanto ha sido encontrarme a un viejo amigo entre las líneas del libro. No sé en quien se habrá basado el autor, si es que se ha basado en alguien, pero el Cabo Klempler, austríaco de nacimiento, ha hecho que me acordase de él.

La segunda parte, como he dicho, es más íntima y tiene poco que explicar. Respecto a la tercera, lo que me ha gustado es que, al igual que hace en la primera parte, no hay buenos y malos, sino gente empujada por circunstancias o ideales, y que luchan por lo que creen que es justo.

No voy a caer en el error de recomendar este libro porque creo que resulta demasiado “específico”. No es un libro para todos los públicos, y no porque sea demasiado fuerte, que en peores garitas hemos hecho guardias, sino porque el tema no interesa a todo el mundo. Yo por mi parte, me alegro de haberlo leído.

May 23

Pa' rellenar hoy

Sé que éste es el recurso fácil, pero como no quiero dejar el blog abandonado y ahora mismo no tengo nada que decir, aquí dejo un vídeo de Loquillo y Trogloditas del que creo que es su mejor disco: “A por ellos, que son pocos y cobardes”. 



 




May 20

Una visita

Manda güevos… Ya he dejado claro en otras entradas, que yo de monárquico tengo solamente el juramento que hice. Para mí, tanto el Rey como el Príncipe son dos personas normales y corrientes, con un trabajo fuera de lo común, sí, pero personas al fin y al cabo. Aquello de “por la gracia de Dios” ya ha pasado a la historia, y no se lo cree nadie. Pero hay mucha gente a la que le gusta seguir la vida de los famosos –o famosillos- y que se emocionan cuando ven a alguien conocido. Este ha sido el caso.

Empecemos por el principio. Desde hace un par de semanas se están desarrollando unas maniobras virtuales en mi cuartel. Estas maniobras son entre grandes unidades y para los jefes de las mismas. No hay movimientos de tropas, sino que todo es simulado. Eso sí, el puesto de mando está custodiado por Policía Militar y su acceso está restringido, como sería en un caso real. Lo normal en este tipo de ejercicios es que solamente asistan los Jefes y las Planas Mayores de las Unidades, pero son visitados por los Jefes de las Unidades de la zona en que se desarrollen los ejercicios, por la Autoridad de la Región Militar, etc. Y a veces por S.M., por el Ministro de Defensa o, como ha sido el caso, por S.A.R.

Cuando una Autoridad visita un acuartelamiento, se nombra un piquete que le rinda honores a su llegada. Dependiendo del empleo de dicha Autoridad los honores van desde “firmes y marcha de infantes” hasta “armas presentadas e himno nacional”. Hablo de general para arriba. A S.A.R. le corresponde “arma presentada y primera parte del himno nacional”. O le hubiera correspondido… pero ya llegaremos a eso.

Como es lógico, esto no se improvisa. Desde la semana pasada se estaba preparando el piquete que recibiría al Príncipe, y aunque lo único que tenían que hacer es presentar armas, estar quietecitos y, como mucho, efectuar un giro, terciar el arma y salir a paso ligero, los ensayos se han prolongado y repetido hasta la saciedad. El típico acojone militar. Manda güevos –otra vez- que se tenga tantísimo miedo a algo tan simple, pero así somos en las FAS. A lo que parece, una chorrada como esta decide la carrera de una persona. Quizás no por el Rey, o la Ministra, que no se enteran de la mitad de lo que está pasando, o si se enteran se la pela mucho, sino por culpa de la camarilla de meapilas, pelotas y tiralevitas que arrastran en cada desplazamiento. Siempre hay un Coronel – o similar- cuya preocupación es comprobar si el piquete se ha limpiado bien las botas, o si han retirado las hojas caídas de la canaleta de desagüe, y que durante el piscolabis –no sé como se las apañan que siempre llegan o a la hora del desayuno, o a la del vermut o a la de la comida, pero no se van nunca con el estomago vacío-, hace un aparte con el Jefe de la Unidad visitada y se lo deja caer, al tiempo que mueve la cabeza como diciendo “que lástima, con la buena carrera que llevabas…”.

El personal del piquete acostumbra a nombrarse entre el personal franco de servicio, y nunca he visto a nadie ofrecerse voluntario, porque aparte de las horas y horas de ensayo, si hay el más mínimo fallo se les cae el pelo. O mejor dicho, nunca había visto a nadie ofrecerse voluntario para un marrón como éste, hasta ahora. El otro día me llevé la sorpresa cuando una compañera –permitid que omita el empleo- me pidió que intercediera ante el Jefe del Batallón para formar parte del piquete. Ante mi cara de sorpresa me explicó “que le hacía ilusión ver al Príncipe de cerca”. A mí no me costaba nada, pero como soy de natural tímido y no me gusta pedir ni para mí, le endosé el muerto a mi jefe directo para que fuese él quien intercediera. “Pintan bastos”, fue la respuesta. El personal estaba ya designado y había pocas probabilidades de modificarlo.

Pero no contaban con mi astucia… ¡Ay, no! Que esto es del Chapulín Colorado… Quiero decir que no contaban con la constancia, la perseverancia y la envidia femenina. Al poco de decirle que no era posible, la decisión fue revocada y la chica incorporada al piquete. La razón: que una compañera había solicitado lo mismo a otro mando situado por encima del mío, y se lo habían concedido. Entonces mi jefe, para no quedar por debajo y también porque es un buenazo, se avino a rectificar el listado del personal, para alegría de los dos hombres que fueron apartados del mismo.

Y aunque no he tenido ocasión de verlo por mi mismo, imagino la escena del piquete formado, con los uniformes nuevos, botas brillantes, pelo recién cortado y perfectamente rasurados -los hombres- y ellas “tuneadas” pero en estilo “que se note, pero que no se vea”, en el que tan ducha es cualquier mujer.

El descojone ha llegado cuando el piquete ha formado en la puerta principal, y del coche oficial se ha bajado el J.E.M.E., a quien se le han rendido los honores pertinentes y que ha tenido la atención de departir unos momentos con el personal, y cuyas preguntas y respuestas me callo por no dar demasiadas pistas.

Mientras tanto S.A.R. ha llegado en helicóptero -o más bien “en helicópteros”, porque eran tres- ha aparcado en plena explanada de jura –esto está prohibido, pero a ver quien le dice nada- y ha recorrido los cincuenta metros que le separaban del “campo de maniobras”. Tanto llorar para nada…

Lo que más me ha jodido, ha sido que desde primera hora de la mañana han cortado la calle principal del acuartelamiento –es grande de cojones- al tráfico, obligándonos a dar una vuelta de narices, y no contentos con esto, luego la han cortado incluso a los peatones. No sé si es que tenían miedo de quisiéramos hacernos fotos con el heredero de la Corona como si fuese un "triunfito" cualquiera, o un concursante de G.H. o, como decía un compañero, que le fuésemos a pedir un cigarro. Ya hicieron algo parecido hace nueve años, cuando vino su padre por un ejercicio similar, pero a nivel internacional –creo que los españoles nos ocupábamos de preparar la comida y limpiar la basura-, y dieron orden de que nos escondieran en medio del campo hasta que los helicópteros estuvieran a la altura de Despeñaperros…


Por si tenéis curiosidad, esta es la Marcha de Infantes



 


Y como ha quedado un poco fría así, sin imágenes, aquí os dejo otro vídeo, esta vez de La Legión

 
May 19

Un castigo autoimpuesto

Esta va a ser una entradita muy breve. Solamente quiero comentar que en un desesperado afán por negarme a mi mismo, voy a infligirme un severo castigo, a pesar de estar convencido de no haber hecho nada para merecerlo. Y no estoy hablando del régimen al que estoy sometido desde hace casi un año –con alguna que otra vulneración, pero vosotros disimulad-, o de las carreras que llevo a cabo por las mañanas, aunque lo de “carreras” es casi un eufemismo. Hablando con propiedad, troto en los llanos, me arrastro en las subidas y ruedo –bendita ley de la gravedad- en las pendientes.

 Bueno, lo que quería decir es que el próximo mes de julio, si nada ni nadie lo remedian, emprenderé el “Camino de Santiago”, concretamente el “Camino francés”. Lógicamente no voy a hacerlo entero, sino que empezaré en León, y desde allí hasta Santiago de Compostela. Aproximadamente unos trescientos kilómetros que espero cubrir en unos diez o doce días.

 Cuanto más lo pienso menos me apetece, pero como me conozco ya se lo he dicho a varias personas, a fin de no poder echarme atrás. Además, estoy atacando donde más me duele, y ya he comprado parte del material –botas de trekking, bastón, camisetas, etc.-. La idea de pasar casi dos semanas fuera de mi casa, sin mi televisor, mi ordenador y mi conexión a Internet me pone de los nervios, pero creo que merecerá la pena. Todas las personas que han hecho este peregrinaje, al margen de cualquier sentimiento religioso, dicen que es algo especial, y muchos de ellos no descartan repetirlo. De hecho, alguno ya ha repetido, y piensa en volver una tercera vez.

 Dicen que la mejor manera de hacer el camino es solo o, como mucho, en grupos de dos. Si el grupo es mayor se cierra en banda, y lo bonito, lo especial, es la relación que se establece entre peregrinos. De hecho, una persona que conozco volvió de Santiago con novio. Yo no aspiro a tanto, pero si a relacionarme un poco. Conocer gente, aunque esa relación solamente dure dos semanas. Quiero salir de esta burbuja donde yo mismo me estoy encerrando. Hombre, que estamos llegando a unos extremos que me da miedo ir al peluquero, porque es tocarme la cabeza y ponerme… nervioso.


 

May 14

Militar = Fascista

A raíz del juicio por el asesinato de Carlos Palomino, un joven anti-fascista asesinado por un fascista cuando iba, acompañado por varias decenas de amigos anti-fascistas, a reventar una manifestación fascista, a la que también iba el fascista que le asesino… -un momento que coja aire-, a raíz de este juicio, como iba diciendo, todos los medios de comunicación, y por supuesto todos los simpatizantes del movimiento anti-fascista, han recalcado el hecho de que el asesino –después de ver las imágenes de las cámaras de seguridad sobra lo de “presunto”- era militar. Casi todos los titulares, y más aún en las páginas de carácter izquierdista radical, se refieren siempre a Josue Estébanez como “el militar ‘neonazi’” o “el militar fascista”, como si uno y otro concepto estuvieran indisolublemente unidos. Vamos, como si todos los militares fuéramos fascistas, o neo-nazis.

 De los niñatos que van de revolucionarios y de acratas por la vida, sin tener ni puta idea de lo que hablan me lo espero. Para ellos, todo lo que huela a “Bandera”, “Himno”, “España”, “Ejército”, todo eso es fascismo, y punto. No les preguntes por qué. Todo lo más serán capaces de relacionar “Ejercito” con “Franco”, y eso es suficiente. No importa que Franco muriera hace casi cuarenta años. No importa que la cúpula militar este formada por generales, que son antes políticos que militares. No importa que el empleo de General se alcance “a dedo”, nombrado por el Ministro de Defensa, y por tanto sean gente de confianza del Gobierno. No importa que la mayoría de los regímenes comunistas sean dictaduras, que se apoyan en la fuerza de su Ejército, y que la misma sociedad este “militarizada”. “Ejército = Franco = Fascismo”, y como hacían las ovejas en “Rebelión en la granja”, se limitarán a repetir tres consignas manidas y, por supuesto, a acusarte a ti de ser también un fascista, porque estas en desacuerdo con ellos.  

 En el bando contrario pasa exactamente lo mismo, y Josue es un claro exponente. Gente joven, que se integran en una “ideología” de la que conocen tres pinceladas o conceptos básicos, y que sirven de carne de cañón a otros más viejos y más sabios. Lo suficientemente viejos y sabios para delegar en los jóvenes cachorros los trabajos sucios. Pero si los “anti-fascistas” pecaban de ingenuos, estos pecan de cabrones, mayormente. Los jóvenes “neo-nazis” no tienen prácticamente ni puta idea de lo que era o propugnaba el nacional-socialismo. Ninguno, por supuesto, vivió la dictadura, ni siquiera sus postrimerías cuando Fuerza Nueva intentaba contener los avances de la democracia a golpe de porras y cadenas, cuando no directamente a tiros. Pero tampoco lo necesitan. Si los “anti-fascistas” se agrupan es para luchar contra aquellos que quieren coartar los derechos de los demás. Al menos la mayoría. Ya se sabe que en todo colectivo siempre se cuela algún hijo de puta, que lo que busca es: o pillar pasta, o pillar cacho –follar-, o, simplemente, esconderse en la masa para poder destrozar impunemente el mobiliario urbano. Cuando los “ultras” se agrupan, es simplemente para hacer una demostración de fuerza –siempre contra alguien más débil, por supuesto-, y “limpiar España de negros, moros, sudacas y maricones”, y si de paso cae algún “rojo” pues mejor. El pelaje de la pieza es lo de menos, lo importante es la cacería en si.

 Pero como decía al principio, lo que me jode es que los medios de comunicación caigan en la simpleza de destacar la profesión del asesino, y más aún, de unirlo a su “ideología”, como si fuese algo común en la institución.

“Un militar fascista”. “Un militar neo-nazi”. Señores, este tipejo estaba vestido de paisano, fuera del cuartel, y utilizó un cuchillo “civil” para cometer el delito. ¿Por qué hay que destacar el hecho de que se ganaba la vida trabajando en el Ministerio de Defensa? Si hubiera sido un fontanero, o un reponedor del Mercadona, ¿se le habría dado la misma importancia? ¿Sería relevante la profesión de este hijo de puta? Entonces, ¿por qué destacar tanto que era un soldado?

 Alguien decía el otro día en www.meneame.net, que era porque se supone que el Ejército está para defender a los ciudadanos, y nos comparaba con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Error. Ni nosotros somos iguales que la Policía, ni los soldados entran en las FAS por vocación.

 Esto, lo que demuestra es que todavía existe una gran separación entre Ejército y Sociedad, a pesar de que los militares formamos parte de esa Sociedad.

 Al menos me queda el consuelo de saber que a través de este blog y de algunos comentarios en la página antes mencionada, la gente se va dando cuenta de que no todos los militares respondemos a los estereotipos que tienen en mente cuando piensan el Ejército.



May 07

El hijoputa

Antes que nada, decir que he estado a punto de abandonar este blog. Llegó un momento en que no se me ocurría nada de que hablar, y estaba un poco aburrido. Después de pensarlo, lo que he decidido es continuar, pero de una forma mucho más relajada. A partir de ahora publicaré chorraditas y tonterías varias. Quizás alguna vez cuelgue algo más personal, pero serán las menos.

Y así comienza una nueva etapa en "La osera de Javi"

Hace poco me pasaron esto, y como me gustó lo voy a publicar:

 

El hijoputa


Estaba sentado el otro día delante de mi ordenador cuando me acordé que tenía que llamar por teléfono a un compañero. Descolgué el auricular y marqué el número de memoria. Me contestó un tipo con muy mal humor diciendo: “¿Qué quiere?”. “Soy Ignacio Martínez, ¿podría hablar con Roberto Espárrago?”, dije amablemente. “Te has equivocado, gilipollas”, me respondió, y acto seguido colgó.

 No daba crédito a lo que me estaba ocurriendo. Cogí mi agenda para buscar el número de mi compañero y comprobé que, efectivamente, me había equivocado. Pero como aún recordaba el número “erróneo” que había marcado anteriormente, decidí volver a llamar a aquel tipo, y cuando me cogió el teléfono no esperé a que contestase y le dije:

-Eres un hijoputa- y colgué rápidamente. Inmediatamente apunté aquel número en mi agenda, junto a la palabra “hijoputa”.

 Cada dos o tres semanas, cada vez que estaba cabreado porque me llegaba una letra inesperada, o un aviso de multa, o discutía con mi mujer, o alguna situación por el estilo volvía a llamarlo y sin dejarle contestar le decía: “Eres un hijoputa”. Esto me servía de algún modo como terapia, y me hacia sentirme mucho más relajado.

Unos meses después, la maldita Telefónica introdujo el servicio de identificación de llamadas, lo cual me deprimió un poco porque tuve que dejar de llamar al “hijoputa”. Pero de repente se me ocurrió una idea: Marqué su número de teléfono y cuando escuché su voz le dije: “Hola, le llamo del departamento de ventas de Telefónica para ver si conoce nuestro servicio de identificación de llamadas”. “No”, me dijo el tío grosero, y me colgó el teléfono. Rápidamente volví a llamar y le dije: “Eres un hijoputa”.

 Un mes después, estaba yo esperando con mi coche a que una anciana saliera de su plaza de aparcamiento del Hipercor. La señora lo hacía muy lentamente y cuando terminó la maniobra y me disponía yo a ocupar la plaza libre, apareció un Golf GTI negro a toda velocidad y se metió en el hueco que yo iba a ocupar. Comencé a tocar el claxon y a gritar: “¡Eh, oiga!, ¡Qué estaba yo esperando!”, “¡No puede hacer eso!”. El tipo del Golf se bajó, cerró el coche y se fue hacia el centro comercial, ignorándome como si no me hubiese oído. Yo me quedé completamente frustrado y pensé: “Este tío es un hijoputa. El mundo está lleno de ellos.”. Justo en ese momento vi un letrero de “SE VENDE” en el cristal trasero del Golf. Lógicamente anoté el número de teléfono que venía debajo y me fui a buscar otra plaza de aparcamiento.

 A los dos o tres días, vi en mi agenda el número del “hijoputa” y recordé que había anotado el número del tipo del Golf.  Inmediatamente le llamé y le dije:

 -Buenos días. ¿Es usted el dueño del Golf GTI negro que se vende?

-Sí, yo mismo.

-¿Podría decirme donde puedo ver el coche?

-Sí, por supuesto. Yo vivo en la calle de Don Ramón de la Cruz, esquina con Montesa. Es un bloque amarillo y el coche está aparcado justo enfrente de la casa.

-¿Cómo se llama usted?

-Enrique Juarez.

-¿Qué hora sería la mejor para encontrarme con usted y discutir los detalles de la operación, Enrique?

-Pues yo suelo estar en casa por las noches.

-¿Puedo decirle algo, Enrique?

-Sí, claro.

-Enrique, eres un hijoputa de la hostia.- y colgué el teléfono.

 Inmediatamente después de colgar anoté el número en mi agenda, al lado del otro, pero a este le puse el nombre de “hijoputa 2”.

 Ahora tenía dos “hijoputas para llamar, y así estuve durante dos o tres meses, llamando ahora a uno, ahora a otro; hasta que comenzó a aburrirme un poco. Me puse a pensar en serio sobre como resolver este problemilla, y al cabo de un par de whiskies se me ocurrió algo. Primero llamé al “hijoputa 1”:

 -¿Dígame?

-Hola, hijoputa.- pero esta vez no colgué.

-Estás ahí todavía, ¿verdad, cabrón?

-Sí, hijoputa.

-Deja ya de llamarme o…

-Noooooo.

-Si supiera quien eres te rompía la boca.- me dijo.

-Me llamo Enrique Juarez y si tienes cojones vienes a buscarme. Vivo en la calle Don Ramón de la Cruz, esquina con Montesa, en un bloque amarillo. Justo en la puerta donde hay aparcado un Golf GTI negro, so hijoputa.

-¡¡¡Ahora mismo voy para allá!!! Tu sí que eres un hijoputa y ya puedes ir rezando todo lo que sepas. Te voy a matar a hostias.

-¿Sí? ¡Qué miedo me das, hijoputa!- y colgué el teléfono. Inmediatamente llamé al “hijoputa 2”.

 -Dígame.

-Hola, hijoputa- y no colgué.

-Como te pille algún día…

-¿Qué me vas a hacer, hijoputa?

-Te voy a patear las tripas, pedazo de cabrón.

-¿Sí? Pues a ver si es verdad, hijoputa. Ahora mismo voy hacia tu casa.- y colgué.

 Por último, cogí el teléfono y llame a la Policía. Les dije que iba a matar a mi novio homosexual en cuanto llegara a casa. Luego hice otra llamada rápida a “Madrid Directo”, y les dije que iba a haber una pelea de pandillas en la calle Don Ramón de la Cruz, esquina con Montesa. Y entonces me monté en mi coche y me fui para allá a toda leche. Te juro que es una experiencia que nunca olvidaré. La mayor pelea que he visto en mi vida. Hasta los cámaras de Telemadrid se llevaron lo suyo.

 En fin, después de esto espero que cuando te llame por teléfono me contestes en tono amable. Ya sabes que no es bueno que yo me irrite.


November 19

Trato de prisionero

Llevaba ya unos días queriendo hablar de este tema, pero por una cosa u otra lo he ido dejando. Ya comenté en una entrada anterior que la mayoría de las noticias sobre temas militares pasan bastante desapercibidas. Si no son bastante escabrosas, hay muertos por medio o son políticamente rentables no interesan, salvo quizás en medios de comunicación locales. En muchas ocasiones ha sido la revista Interviú la que ha publicado reportajes como el del Cabo de las COE,s, que quedó “no apto para el servicio” después de participar en la toma de Perejil. Al parecer el Cabo, que formaba parte del pelotón de operaciones especiales, se fracturó el tobillo al saltar desde el helicóptero, quedando inútil para el servicio, pero sin paga.

 En esta ocasión ha sido “Tiempo” quien ha recogido el testimonio de un Soldado que fue brutalmente maltratado, vejado, humillado y tratado con muy poco talante por parte de sus mandos, hasta el punto que llego a temer por su vida. El hecho de que se tratase de un ejercicio de “trato de prisionero” no es excusa para el uso de una fuerza y unos medios totalmente desproporcionados, que provocaron en este soldado profesional un trauma que lo incapacitó no sólo para la vida militar, sino también para ejercer cualquier tipo de trabajo en la vida civil, así como para poder relacionarse con las demás personas humanas.

Todo ocurrió en Las Palmas de Gran Canaria, durante unas maniobras. A eso de la 01:30 el soldado Franco fue despertado –esto ya nos indica hasta que punto tenían intención de putear al Soldado, ¡Despertarlo a la 01:30 horas, como si no pudieran hacerlo durante el día!-. Así pues, tras abusar de la buena fe de este chaval –le dijeron que le llamaba el Teniente- entre dos y cuatro personas se le echaron encima, intentando reducirle. Al ver que se resistía, el Oficial le ordenó que se dejara coger, tras lo cual fue atado, cegado y amordazado. Lo subieron a la caja de un camión y dieron varias vueltas para desorientarle.

Para aumentar la tortura psicológica a la que lo estaban sometiendo –dar vueltas en un camión con los ojos tapados- los captores arrojaron a la carretera un saco lleno de algo, como si se tratara de otro soldado, lo que aumento significativamente el estrés de Franco –el soldado maltratado, no el general-, al temer ya no sólo por su propia integridad, sino también por la de ese supuesto compañero. El temor del soldado estaba totalmente fundamentado, porque ya se sabe que si las FAS no alcanzan nunca el número de efectivos previstos no es por falta de solicitantes, sino porque durante las maniobras y ejercicios fallecen varios de ellos. Nosotros, sin ir más lejos, utilizamos a los alumnos menos aptos para que sus compañeros practiquen el tiro sobre un blanco móvil. Y la noche de supervivencia echamos a suertes a quien nos comemos, que hay que estar preparados para todo, incluso para el canibalismo.

Como decía, después de dar varias vueltas con el camión y haber fingido arrojar a un soldado en marcha, aunque ahora que lo pienso, si Franco tenía los ojos tapados… ¿Cómo sabe que no arrojaron a un soldado de verdad? Bueno, fuese como fuese el camión se detuvo y lo bajaron del mismo. Lo tumbaron en el suelo boca arriba y, el sadismo no tiene límites, alguien le echo agua en la cara. ¿Os lo podéis creer? ¡Agua en la cara! ¡Así, sin avisar ni nada! Luego, en un claro intento por borrar las huellas de los malos tratos, le llevaron hasta un aljibe, donde le lavaron la cabeza, que tenía llena de arena. Arena de cuando aquellos desalmados lo tumbaron en el suelo, claro.

A continuación, y tiemblo al escribir esto, le metieron en una tienda de campaña donde le dieron… ¡Una cucharada de papilla, hecha de galletas y leche!

Naturalmente todos estos acontecimientos quebraron el ánimo de nuestro valiente soldado, quien ese mismo día fue rebajado por los golpes que se dio –o le dieron- al subir al camión, y cuando se recuperó comenzó su baja por ansiedad. Baja que prolongo durante dieciocho meses, al término de los cuales el Ministerio de Defensa canceló su compromiso, alegando que no reunía las condiciones físico-psicológicas adecuadas.

 
Ahora en serio. No voy a decir lo que pienso sobre este sujeto porque nunca se sabe quien está escuchando, o en este caso leyendo. Poniéndonos en el mejor de los casos, y dando por buena la sinceridad del individuo, este tío debe ser primo de Garzón, porque es igual de tonto que él.

¡Joder, macho! Decir que temió por su vida, que creyó que iban a matarle… ¿Pero donde cojones se creía este imbécil que estaba? ¿En la escuela secreta de espías de la CIA? ¿De verdad pensaba que los mandos iban a poner en peligro su vida?  Hay que ser cretino…

Si a este señor le hubiesen hecho la mitad de lo que hacíamos en Ceuta… Por poner un par de ejemplos:

 
“La frontera”

Este ejercicio consistía en coger al recluta/legionario, atarle manos y pies y vendarle los ojos. Después de las vueltas de rigor en la caja del camión –la desorientación es fundamental en estos casos- se le bajaba del mismo y se le tiraba al suelo. Los dos “captores” se apartaban un poco, pero no tanto como para que el “prisionero” no pudiera escucharles y uno le decía al otro si no era peligroso haber entrado en Marruecos. El otro le quitaba importancia y contestaba que los “mehani” no pasaban casi nunca por allí. Acto seguido se montaban el vehiculo y se marchaban, dejando al “prisionero” tirado en el suelo, inmovilizado y cegado. Al cabo de unos minutos se oían unos pasos y voces hablando en árabe. Si el “prisionero” no se había cagado ya encima, se le presionaba un poquito más, acercándose los supuestos “mehanis”, que le gritaban en árabe y le empujaban con los pies. Normalmente esto era suficiente para que el tipo se derrumbara y empezara a intentar explicarles que era un soldado español, y que participaba en un ejercicio.

“El camión”

Este ejercicio, a pesar de lo absurdo y poco creíble, también era muy efectivo. Se partía, como siempre, de la posición de atado y cegado. El “prisionero” era arrojado al suelo junto a un camión militar. Los captores comenzaban a interrogarle, y el prisionero debía contestar solamente con su empleo, nombre y DNI. Al principio todo bien, los captores gritaban y el prisionero solo contestaba lo estipulado. Entonces uno de los interrogadores decía algo así como: “Vas a ver como éste habla…”, y gritaba a un legionario que arrancara el camión y lo acercara. Mientras el conductor hacía lo que le mandaban, un par de hombres se acercaban con una rueda de repuesto y se situaban junto al “prisionero”. Cuando el interrogador gritaba “¡Dale!”, el conductor aceleraba el vehículo ligeramente, y los dos legionarios empujaban la rueda de repuesto contra el cuerpo del “prisionero”, simulando ser el camión que empezaba a atropellarlo. Este ejercicio siempre me pareció un descojono.

 
Aparte de esto, en los tratos colectivos de prisioneros se descalzaba a los mismos, se les hacia caminar así por el campo y con una cuerda –que simulaba ser un cordón detonante- atada al cuello, se les cacheaba sin ningún miramiento -eso sí, éramos todos hombres, por lo que la cosa no tenía tanta gracia-, etc. Y no nos creo ningún trauma a ninguno. Bueno, trauma, trauma, lo que se dice trauma, no, pero desde entonces adquirí la fea costumbre de mangar en los centros comerciales para que me cachearan los vigilantes.

 
Pero bueno, otro más que se apunta a esa costumbre tan española, que es la de cobrar sin trabajar.


P.D.

Se me olvidaba decir que los mandos que organizaron y participaron de estos hechos han sido condenados a cinco, cuatro y tres meses respectivamente de prisión militar.

P.D. 2

Por si quedaba alguna duda sobre la mala fe y el sadismo de esta gente, aquí os dejo una interpretación libre -pero veraz- que ha realizado un periodista, de estos hechos.






November 05

Una de milicos

       A menudo las noticias sobre militares o temas militares pasan desapercibidas. En plena era de la información, nos basamos sobre todo en la televisión y la radio para obtenerla, sobre todo porque son gratuitas, y dejamos un poco más de lado la prensa escrita. Además, si un civil lee un titular sobre temas militares acostumbra a pasar por encima sin prestarle mucha atención, salvo que se trate de una catástrofe o algo igualmente llamativo. Por eso quiero aprovechar este espacio para dar a conocer asuntos que sin ser de importancia vital, pueden ayudar a que la población civil nos conozca, a nosotros y a nuestro mundo, un poco más.

       Denunciar los abusos y las injusticias es un deber moral, pero también es muy arriesgado. No son pocos los testigos –incluso testigos protegidos- que han perdido la vida o sufrido daños por cumplir con los que les demandaba su conciencia. Afortunadamente todavía quedan héroes que no dudan en arriesgar su carrera, estatus o incluso su propia libertad para hacer públicas situaciones de injusticia o abusos. Claro que dentro de lo posible intentan mantener su identidad en el anonimato, pero en el caso que nos ocupa estoy seguro de que no la oculta por miedo, sino por pura y simple humildad.

       Así que hoy quiero reivindicar el valor que ha demostrado un Oficial de los Cuerpos Comunes, rama Sanitaria, al afirmar públicamente que:

“Si me mandan a una misión, me voy del Ejército”

      ¡Sí señor! ¡Con dos cojones y como suena! Faltaría más. A ver si estos del Ministerio de Defensa se han creído que están tratando con militares.

       Por supuesto la misión a la que se refiere este Oficial “recién ascendido”, según reza en el artículo, es a las misiones en ZO -Zona de Operaciones: Kosovo, Líbano, Chad, Afganistán, Somalia…-.

       Al parecer a nuestra flamante Ministra de Defensa y a sus gerifaltes se les ha ocurrido que los médicos militares, independientemente de su especialidad, pueden realizar tareas de estabilización, es decir, que cualquier médico puede servir para detener una hemorragia o inmovilizar un miembro roto hasta que la víctima pueda se atendido en un quirófano de campaña. Se trataría pues, de acompañar a las tropas en las patrullas y desplazamientos en ZO, para prestar los primeros auxilios en tanto son evacuados.

       ¿Pero que cojones se han creído esta gente? ¿Es que acaso no saben, como afirma este Oficial, que muchos de ellos tienen familia? ¿Es que el Ministerio no se ha parado a pensar que ir de misión es peligroso y los médicos podrían resultar heridos o incluso muertos?

       Además, en caso de participar en una patrulla, se verían obligados a compartir vehículo ¡CON LA TROPA!. ¿Acaso no sabe la Señora Ministra que el empleo mínimo en los Cuerpos Comunes es de Alférez? ¿Cómo se les puede ocurrir la idea de que se sienten al lado de un Cabo 1º, o de un Cabo o de un Soldado? ¿Saben en el Ministerio la de infecciones -contagiosas la mayoría y debidas, claro está, a la falta de higiene y a una vida licenciosa y disoluta- que acostumbra a portar la tropa?

       Por otra parte, si les obligan a irse durante cuatro o seis meses a Afganistán, ¿quien se va a hacer cargo de su consulta en la clínica privada? O lo que es peor, ¿cómo saben ellos que a la vuelta –si es que vuelven- van a recuperar ese trabajo? Desde luego tiene mandanga. No solamente les pagan una mierda por las guardias –guardias médicas, se entiende- sino que encima les quieren privar de su muy legítimo derecho a completar sus ingresos con consultas privadas.

       A lo mejor la Señora Ministra, como los ha visto vestidos de uniforme, con galones y luciendo medallas ha pensado que ellos también son militares y por tanto han jurado bandera… ¡Pues no señor! El único juramento que ellos han prestado ha sido el hipocrático que, como todos sabemos, no obliga a nada. Bueno, vale, puede que también prestaran Juramento a la Bandera, pero eso lo hicieron como los parlamentarios de HB hace años: por imperativo legal.

       Así las cosas, hay que aplaudir a los que sin miedo ninguno a las represalias de la cúpula facciosa y dictatorial –porque ya sabemos todos que el Ejército es faccioso, dictatorial y franquista- han hecho uso de sus derechos, y al ser convocados para participar en una misión han elegido la opción difícil.

       De treinta médicos movilizados:

       Veinte se dieron de baja psicológica, seis se dieron de baja en el Ejército y solamente cuatro –cuatro cobardes, por supuesto- se doblegaron ante este clarísimo abuso de autoridad y se incorporaron a la misión.

 
Y luego hablan de la Tropa…

 Para leer la entrevista entera...

P.D.

       No quiero terminar si añadir que durante mi misión en Bosnia, en el año 93, todos, o casi todos, los componentes de los distintos EMAT,s (Escalón Médico Avanzado del Ejército de Tierra) que pasaron por allí, llevaron a cabo una labor extraordinaria, tanto con nosotros, como con los cientos de civiles que atendieron. Y es que en todas las casas hay gente estupenda, pero también hijos de puta de cuidado.

October 25

Otra fascistada

Lo que público a continuación no es mío, como podéis comprobar. Estoy en desacuerdo con algunos detalles, pero sí coincido con la mayor parte del texto.

 

¿Los últimos días de España?

Por Joseph Stove

Colaboraciones nº 2407   |  22 de Septiembre de 2008

 

 En 2007, el prestigioso escritor de la posguerra europea Walter Laqueur publicó The Last Days of Europe, un lúcido estudio sobre las causas de la decadencia europea. El libro no ha sido publicado todavía en España, donde la corrección política se impone.

 Laqueur trata de dar respuesta a la cuestión de qué ocurre en una sociedad cuando bajos índices de natalidad sostenidos y envejecimiento se juntan con una inmigración incontrolada. El autor cree que Europa, dada su debilidad, jugará, en el futuro, un modesto papel en los asuntos mundiales, a la vez que muestra su certeza de que será algo más que un museo de pasadas gestas culturales, para el solaz de turistas asiáticos. Por supuesto que España no se escapa de su agudo análisis y deja constancia de su role en el "landslide" europeo.

 El contexto sociocultural que expone Laqueur, es motivo para reflexionar sobre las singularidades que aquejan a España y que no comparte con ningún país de Europa, lo que su hace de su situación algo particularmente grave:

  -          En España, a los 30 años de aprobarse una constitución democrática, el modelo de estado sigue sin cerrase, lo que se ha traducido en una dinámica de descomposición. En un arrebato de originalidad se puso en práctica un modelo excepcional en el constitucionalismo comparado: se inventó el "estado de las autonomías". Su materialización ha consistido en ir desposeyendo, paulatinamente y sin pausa, al Estado de sus competencias, creando a la vez fronteras interiores basadas en exclusivismos artificiales y en diferentes niveles de bienestar.

 -          España es el único país de Europa con un terrorismo propio, de carácter secesionista, donde sus miembros y simpatizantes están en las instituciones del estado y reciben ayuda de los presupuestos públicos.

 -          En España, se relativiza, o se niega el concepto de nación, impulsado por un "status" de idiocia política que permite la puesta en manos de exiguas minorías independentistas resortes políticos que cualquier estado con un mínimo sentido de la supervivencia no osaría considerar, ni tan siquiera en tono de broma, su transferencia a las regiones. Ejemplo: la educación.

-          Y, sobre todo, existe un hecho de enorme importancia social: el pueblo español cree que vive en una democracia consolidada. Las "élites" políticas españolas trasmitieron al pueblo que se había terminado con éxito la "transición política" y que todos se habían convertido en "demócratas de toda la vida". Se había conseguido un hecho espectacular, lo que otras naciones habían tardado siglos en alcanzar, España lo había conseguido en una década prodigiosa. Se instaló en la opinión pública la certeza que era madura y estaba bien informada, que había una clase política experta y con sentido de estado, que funcionaba la separación de poderes y actuaba como la fortaleza de la democracia, dado el vigor y prestigio de sus instituciones. Todo era una falacia.

 Un largo periodo de crecimiento económico y bienestar material enmascaró durante años la metástasis que corroía el cuerpo nacional. El fin de los sueños se produjo el 11 de marzo de 2004.  Un ataque, posiblemente por parte de un actor no estatal, en forma de acción terrorista, iba a poner de manifiesto la enfermedad terminal que aquejaba a España. La sociedad lo encajó como un "atentado", un hecho al que estaba acostumbrada por las innumerables acciones de ETA y que tenía su liturgia particular. Empieza con el estupor e indignación, sigue con las condenas, las manos blancas a continuación y, después, el olvido, hasta el siguiente.

 Pero esta vez, el ataque era de carácter "apocalíptico", no era "selectivo" como los anteriores. Tenía un objetivo claro, destruir España como actor estratégico. Los casi doscientos muertos y los cientos de heridos, efecto material del ataque, sólo eran el catalizador para alcanzar los efectos estratégicos, los terroristas habían finalizado su trabajo. Los creadores de opinión pública y la puesta en práctica de una política diferente se encargarían de materializar esos efectos. El pueblo español se encogió. No había sido casual que España fuese elegida como blanco. La debilidad de sus instituciones y la vulnerabilidad de su opinión pública, la hacían pieza adecuada para asestar un duro golpe al mundo occidental, suprimiendo a uno de sus peones.

 A partir del 11 de marzo de 2004, España desapareció como actor estratégico y se volvió hacia si misma, como había hecho en los dos siglos anteriores. Una ola de "catetismo" invadió el país. La fabricación de "diferencias" entre regiones se acentuó, "la España plural", a la vez que la Constitución se adaptaba convenientemente a las circunstancias. Se apeló a la "memoria histórica", como si de la Guerra Civil al postmodernismo de principios del siglo XXI no hubiese ocurrido nada, y se articuló una política de "ampliación de derechos" que no era más que ingeniería social, al más puro estilo orwelliano.

 El 11 de marzo de 2004 se convirtió en fecha incómoda. La sociedad española no consideró la acción terrorista un ataque a su integridad, sólo una retribución por una errónea política exterior. Cualquier estado moderno que sufriese una agresión semejante habría empleado los resortes adecuados para conocer quien promovió el ataque y a quien beneficiaba, en el ámbito internacional, para actuar en consecuencia. Pero a una sociedad que se le había inoculado el "no a la guerra", no podía concebir que alguien emplease la violencia organizada para alcanzar fines políticos. La solución fue aplicar el procedimiento penal, aunque era, a todas luces, insuficiente. La "verdad judicial" aclararía el hecho. Hoy se conoce dicha verdad, pero poco se sabe de quien ordenó el ataque y a quien benefició en el ámbito internacional. La opinión pública, dirigida por su clase política y por los medios de comunicación, olvida.

Como señala Laqueur, Europa esta enferma. El bajo nivel de natalidad y una inmigración descontrolada, es un cóctel letal para el ser europeo y para cualquier sociedad. España sufre esa enfermedad y, además, su propia deriva centrífuga, que puede acelerarse al ampliarse las desigualdades sociales por la crisis económica. Su sociedad está enferma y su mediocre clase política es incapaz de encontrar el tratamiento adecuado ya que, sin excepciones, se embarca en una huida hacia delante, alabando el "estado de las autonomías" y evitando las referencias éticas.

 Si no se reacciona, todo hace indicar que The last days of Spain precederán a los del resto de Europa.

October 20

¡Este tío es tonto!

     Pues eso, que el  juez Garzón es tonto del culo. O eso, o tiene un afán de protagonismo que no le cabe en el cuerpo.

      Mi postura respecto al tema este de la “memoria selectiva histórica”, con el que Bambi y sus amiguetes intentan distraernos de otras preocupaciones, ha ido cambiando. Al principio me parecía una patochada; un episodio más de ese revanchismo tan típicamente español y como alguien dijo, un intento de ganar la Guerra Civil setenta años después de acabada. Aún hoy me resulta muy difícil creer que alguien llore por poder desenterrar los huesos de un abuelo al que no llegó a conocer. Será que yo soy un descastado, y me paso meses o incluso años sin saber nada de los familiares de segundo o tercer grado. Si no fuese por bodas, bautizos y entierros no vería a la mitad de ellos, y ya he perdido la cuenta de los sobrinos segundos que tengo -de los nombres ya ni hablamos-. He visitado la tumba de mis abuelos –paternos y maternos- en una sola ocasión, y fue porque llevé el coche al taller, y éste estaba justo frente al cementerio.

     Dicen los familiares que se trata de devolver la dignidad a unas victimas inocentes. Mentira. Si fueron victimas inocentes, nunca perdieron esa dignidad, porque es algo que no pueden arrebatarte. Si fueron asesinados sin motivos, o a causa de celos, envidias o malquerencias, las personas que les conocían lo sabían y por tanto no pensarían mal de ellos. Si fueron ajusticiados por motivos políticos, más de lo mismo. Y si fueron fusilados por cometer delitos, se lo tenían merecido.

     Yo puedo contar un caso muy cercano, ya que ocurrió en mi pueblo:

     No sé si alguno de vosotros conoce el nombre del Teniente López Capero. Este oficial de la Guardia Civil era Jefe de Línea en mi pueblo, en Lebrija. Esto quiere decir que era el responsable de varios pueblos de la comarca, en cuyos cuartelillos mandaba un Sargento o un Cabo, dependiendo de su importancia y población. Poco antes de la Guerra, se produjeron disturbios, manifestaciones y alborotos por toda España. Andalucía, tierra de latifundios, señoritos y jornaleros, siempre ha tirado más hacia la izquierda que a la derecha. Lógico, pocos señoritos y muchos jornaleros…

     El caso es que una de estas manifestaciones transcurrió por La Corredera, calle donde vivía el Teniente -como Jefe de Línea no tenía que residir en la Casa Cuartel- junto a su esposa.

     Hay dos versiones diferentes de lo que ocurrió, que varían según la ideología de quien lo cuente,:

     Unos dicen que el oficial salía de su casa para dirigirse al cuartelillo cuando se vio rodeado por los manifestantes, quienes lo reconocieron a pesar de ir de paisano. Otros dicen que los caciques del pueblo lo emborracharon en el Casino, y luego lo enviaron a detener y disolver la manifestación él solo. Algo realmente absurdo. Sea como fuere, el resultado fue el mismo: El teniente López Capero fue linchado por la multitud a pocos metros de su propia casa. Mi abuela paterna fue testigo desde el balcón de su casa, al igual que la esposa del oficial, que contemplo aquel asesinato sin saber que la víctima era su propio marido. Cuando la muchedumbre se disolvió, la mujer pudo reconocer las ropas, ya que no el rostro de su esposo. Me contaba mi abuela que las mujeres que participaban en la manifestación eran las que más gritaban y animaban a los hombres a matar al guardia civil, llegando algunas a participar activamente clavándole agujas de grandes dimensiones, una de ellas en el cerebro, a través del oído.

     Cuando llegó el Sargento Jefe de Puesto, acompañado de algunos guardias, ya no quedaba nadie en la calle, excepto la mujer que lloraba abrazada al cuerpo de su marido y algunos vecinos de la zona que intentaban calmarla. Delante de ella, el Sargento juró beberse la sangre del hombre que había provocado aquello y años más tarde cumplió su palabra. Al terminar la Guerra Civil, detuvieron al que consideraban el máximo responsable de aquellos disturbios y antes de fusilarlo el Suboficial le cortó una oreja, llenó un vaso con la sangre que manaba de la herida y se la bebió a la salud del Teniente.

     Con esto quiero decir que no todos los desaparecidos, detenidos o fusilados durante y después de la guerra eran inocentes. Cierto que muchos, muchísimos de ellos fueron castigados por su ideología, simpatías políticas o, lo que es peor, por ser leales al régimen legalmente establecido -si tenéis ocasión, os recomiendo que leáis “Memorias del Coronel Escobar”-, pero también hubo muchos que aprovecharon la guerra para robar, asesinar y violar a personas inocentes, movidos únicamente por celos y envidias, y sobre todo por la sensación de impunidad. No todos los fusilados eran inocentes. No todos los desaparecidos tenían las manos limpias.

     Como decía al principio, mi punto de vista sobre el tema de las fosas comunes ha cambiado. Reconozco el derecho de las familias a saber donde están sus parientes. Me parece bien que quieran recuperar sus restos y enterrarlos en otro sitio, para poder visitarlos. Pero lo que no pueden hacer es devolverles la dignidad, porque eso es algo que no pueden quitarte, tienes que perderla tú solo.

     Lo que no puedo aprobar bajo ningún concepto es la actitud de “SuperGarzón”. Que un juez de la Audiencia Nacional, que se encarga de combatir el terrorismo entre otros delitos, tenga tiempo para andar solicitando el certificado de defunción de Franco, o de Onésimo Redondo, para ver si los imputa o no en un delito de crímenes contra la humanidad es ridículo. Colapsar los ya de por sí colapsados recursos de la Administración de Justicia con los expedientes de más de 114.000 desaparecidos o fusilados hace sesenta años me parece no solamente un despropósito, sino un enorme riesgo al desviar los esfuerzos de tantos funcionarios, que podrían seguir investigando temas más actuales, urgentes y peligrosos como el terrorismo de ETA e integrista. Nos quejamos de la lentitud de la Justicia. Nos quejamos cuando delincuentes con sentencia firme no ingresan en prisión, debido a la sobrecarga de trabajo en los juzgados. Y ahora “Garzón-man” dedica su valiosísimo tiempo a preocuparse sobre si Serrano Suñer está muerto o no. Y todo por salir en la televisión. Para  mí eso tiene un nombre: egolatría o egomanía.

     Pinochet, Franco… Lo único que le falta a este tío es intentar enjuiciar a Dios por haber creado el cáncer y otras enfermedades…

 
P.D.

 Soy consciente de que tanto la entrada como los enlaces tienen cierto tufillo a extrema derecha. Nada más lejos de mi intención que identificarme con esa ideología, lo que ocurre es que este tipo de información acostumbra a encontrarse solamente en este tipo de fuentes.

P.D. 2

¿Qué ha pasado con la fosa común de Alcalá de Henares?

October 07

Héroes de papel

Ya empiezo a estar un poquito harto del tema del señor Neira, y la calificación de héroe que le dan en todas las cadenas. Y ahora más todavía porque otro señor también se ha llevado un par de hostias al defender a una mujer.

Lo de Neira ha sido cualquier cosa menos una heroicidad. Un héroe es aquel que hace algo siendo consciente de que se juega la vida o algo parecido. Este señor intervino en una agresión para defender a una presunta “mujer maltratada”, que después resultó no ser tal. Hasta ahí todo correcto. El señor Neira actuó de buena fe y eso no se lo discute nadie. Luego resultó que a la buena mujer le va la marcha y que “su hombre” le demuestre lo macho que es zurrándole la badana. Hay gente a la que le pone eso. Pero si este buen samaritano hubiese sabido que podía terminar en coma, seguro que se lo habría pensado un poco más antes de meterse por medio. Además de que la “brutal paliza” que sufrió no fue tal, sino que tuvo la mala suerte de golpearse la cabeza al caer al suelo.

Pero el Gobierno necesita un paladín, un adalid en su lucha contra el maltrato machista que es una de las principales preocupaciones de Bamb…, digo, del señor Presidente, y Neira es la figura perfecta. Si se salva… cojonudo: condecoración, actos, ensalzamiento, etc. Y si se muere… también bien: tenemos un mártir. Homenajes, flores, calles, y  demás.

Y ahora, como digo, nos venden a otro más. Un tipo que ve como un hombre intenta obligar a una mujer a entrar en un coche e interviene. Discusión, empujones y al final guantazos y el “héroe” tirado por los suelos. Sólo que en esta ocasión es el “héroe” el que provoca al otro, al menos desde mi punto de vista. No solamente se mete por medio sino que cuando ya ha impedido el maltrato sigue discutiendo con el agresor -cosa comprensible para cualquier tío, el instinto de macho alfa nos impide achantarnos ante otro macho- y es él el primero en empujar. Incluso cuando está tirado entre los dos coches y el otro le grita que se levante, el nuevo “héroe” le da una patada en la pierna al presunto agresor, lo que desencadena una nueva “hondonada de hostias”, como decía el gallego de “Airbag”.

Si hay algo que me jode es que me tomen por más tonto de lo que soy. Lo de Neira fue una desgracia, motivada por la buena intención del hombre, pero sin medir las posibles consecuencias, pero no fue una heroicidad. Lo del nuevo ha sido simplemente una pelea callejera, motivada también por buenas intenciones, pero una pelea entre dos machos, ni más ni menos.

Ya está bien de calificar de héroes a gente que lo único que ha hecho ha sido mediar en una discusión, creyendo que no iba a pasarles nada.

September 30

¡SUBIDÓN! ¡SUBIDÓN!

     En algunas ocasiones he publicado entradas estando “de bajona”. La verdad es que cuando he estado deprimido, escribir aquí me ha sentado bien. Imagino que el simple hecho de ver tus “problemas” por escrito te da otra perspectiva, y les resta bastante gravedad. Además, cada vez que he comentado que no me encontraba bien, inmediatamente he recibido varios comentarios dándome ánimos e intentando subirme la moral. Por eso quiero escribir esto, para decir que ahora estoy “de subidón”. Que pocas veces me he encontrado mejor de ánimo y con más energía.

      Esto no se debe a nada en particular. Mi vida no ha sufrido ningún cambio significativo, ni he conocido a nadie “especial”, ni nada por el estilo. Lo único destacable es que por ahora he conseguido perder unos doce kilos… y bajando.

      Supongo que ése ha sido el catalizador de este cambio. Aunque todavía me faltan por perder unos veinticinco kilos más (quiero ponerme en 75), el mero hecho de estar perdiendo peso hace que mi cuerpo segregue endorfinas por un tubo, y me mantenga en este estado de cuasi permanente bienestar. En muchas ocasiones me sorprendo sonriendo yo solo, al recordar alguna parida o situación divertida. Hacía mucho tiempo que no sonreía tanto.

      Recientemente he tenido una revelación –en forma de película y libro- que me ha hecho cambiar mi punto de vista sobre algunos temas (tranquilos que no me he convertido a los Testigos de Jehová, ni a la Cienciología, ni nada parecido), y eso también ha contribuido a que me encuentre así de bien. Me ha dado confianza y seguridad.

      Y nada más por ahora. Espero poder contaros más adelante que sigo perdiendo peso y… cualquier otra novedad que vaya surgiendo. Ahora os dejo un vídeo que no tiene nada que ver con esta entrada, pero que a mí me gusta mucho. No en vano soy de un pueblo de Sevilla…

 Besitos…


  


July 24

A la vejez... metrosexual

Bueno, metrosexual, metrosexual, todavía no… pero estoy en ello.

 Quien lo iba a decir, yo que siempre he sido partidario de eso de “El hombre y el oso, cuanto más peludo más hermoso”, y ferviente defensor del aspecto natural y me veo ahora así, cuidándome con cremitas y jabones sin jabón, y usando perfumes de marca. Manda güevos…

 No sé si es la típica crisis de los cuarenta o simplemente una evolución natural, pero el caso es que he empezado a cuidarme. Lo primero del todo fue acudir a una dietista para intentar perder peso. 110 Kg. no son una locura, pero ya empezaba a tener problemas de tensión y una rodilla fastidiada –niños, acordaos siempre de calentar antes de hacer ejercicio-. Así que me decidí a probar con esta chica que me recomendó una amiga, y mira, no está mal. A un ritmo de 1,5 o 2 Kg. por quincena –sin hacer ejercicio, eso lo dejo para la semana que viene que vuelvo al trabajo-, y sobre todo sin pasar hambre. Lógicamente quitamos todo el azúcar, los fritos, las grasas y el pan y derivados. Me parece que es una de esas dietas llamadas “disociadas”, y que consisten en no mezclar proteínas con hidratos de carbono –bueno, los hidratos de carbono prácticamente han desaparecido de mis comidas, ni pan, ni pasta, ni patatas- y con el aliciente de que no tienes que andar pesando la comida. Sobre todo ahora en verano se lleva muy bien, a base de ensaladas, gazpacho y fruta, veremos a ver cuando empiece el frío y apetezca un buen puchero.

 Bien, volviendo al tema de la entrada no solamente estoy a régimen, sino que me estoy arreglando la boca. La tenía bastante descuidada pero estoy poniéndome al día. Extrayendo raíces, endodoncia en una muela, raspado y alisado, saneamiento de empastes y próximamente una ortodoncia y blanqueo.

 Hasta ahora mi único cuidado para la piel era el jabón de regaliz que es fantástico para la dermatitis, pero ya he empezado a usar unas cremas/geles para la limpieza de la epidermis. Incluso me voy a hacer, aprovechando que acompaño a alguien, las cejas en un centro de belleza.  ¡Joder, si hasta uso un gel para piel grasa en la ducha, además del champú!

 La verdad es que he llegado a un punto que no me lo creo ni yo. A mi la calvicie nunca me ha molestado, pero claro, en mi caso más que calvicie es una zona semi-despoblada justo en la coronilla, a modo de tonsura monacal. Yo no me la veo normalmente y la gente que me trata tampoco acostumbra a hacerlo, lo que da lugar a la sorpresa cuando por circunstancias quedan por detrás y por encima mío –joder, que mal suena esto, ¿qué no?- o cuando yo mismo agacho la cabeza y la muestro. Pero el otro día fui a pelarme y ahí sí. Cuando llevo el pelo muy corto –al uno o al dos- prácticamente no se nota, pero cuando lo dejas crecer un poco, da el cante, así que ahora voy a poner en práctica remedios caseros para intentar solucionarlo. Si fuese calvicie total no me preocuparía, una vez que el pelo se cae del todo ya no vuelve a crecer, pero en este caso es posible que todavía haya alguna posibilidad.

 Hay que ver lo que anima el haber perdido seis kilítos…

 

 ¡Ah, y el año que viene, el coche! El pobre tiene ya casi quince años y doscientos cincuenta mil kilómetros, que es bastante para un coche de gasolina.

June 30

¡¡HEMOS GANADO!! ¡¡HEMOS GANADO!!... ¿Y qué?

Tiene cojones la cosa esta del “fumbol”. A mí no me gusta, eso para empezar. Los deportes y yo mantenemos una relación de mutuo respeto: ellos me dejan a mí en paz, y yo no hago el ridículo intentando practicarlos. Únicamente salgo a correr por la mañana, y eso cuando no encuentro ninguna excusa, por el tema de mantenerme un poquito en forma, pero lo que es el deporte profesional me interesa entre nada y menos.

Para empezar, el deporte de masas, cómo es el caso del fútbol, embrutece. No hay más que ver un partido por televisión o tener la mala suerte de vivir cerca de un estadio para comprobarlo. Borrachos por la calle, vociferando y armando jaleo. Caras pintadas, cabreos, insultos y algún que otro infarto. Cómo si fuese tan importante el que un puñado de tíos en bañador metan una pelotita dentro de una red. Y no me refiero solamente a los grandes equipos, ojo, que cuanto más pequeños peor. Si comprobamos las estadísticas hay más asaltos al campo, agresiones y lesiones en las categorías inferiores que en las grandes. Pero este embrutecimiento no sólo se manifiesta en las peleas y altercados, que afortunadamente son pocos, sino en la actitud de muchos seguidores, que acaban considerando a su club como algo que anteponer incluso a su propia familia. Conozco un caso, verídico, de un hombre que para poder comprar acciones de su equipo dejó de pagar la hipoteca de su casa.

Otra cosa que me jode del tema es que nos quieran vender el triunfo de algunos deportistas como un tema patriótico. No sé si recordaréis hace unos años cuando Niurka Montalvo, de origen cubano pero con nacionalidad española fue Medalla de Oro en longitud en el Mundial de Sevilla'99 –entre otros logros-, o cuando Johann Mühlegg, al que llamaban “Juanito”, supongo que para disimular, ganó en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2002 dos medallas de oro, y esto nos lo quieren vender como una muestra de que los “atletas españoles” son parte de la élite mundial. Es como el caso de los equipos de fútbol quienes, con la honrosa excepción de los clubes vascos, cuentan entre sus filas con un mínimo de jugadores españoles, y no te digo ya de su provincia o región. Joder, tíos –y tías-, que si Fernando Alonso gana mundiales y carreras, lo hace con equipos y coches extranjeros. ¡Que intente ganar un campeonato con SEAT, a ver si tiene cojones! Y luego está lo de los Vicario, estableciendo su residencia en Andorra para poder evitar pagar impuestos a la Hacienda española, y si Hacienda somos todos, como decía aquel anuncio, los Vicario y otros más cuyos nombres no se hacen públicos, nos están robando a todos. Y nosotros vamos y les aplaudimos la gracia…

Bueno, pues todo este desahogo viene por dos motivos:

Uno.- Que me dan por culo y me molestan un montón de gilipollas pitando y dando voces por la calle, cuando yo estoy en mi casa y quiero ver la tele.

Dos.- Y esto si que clama al cielo. Que cuando un Teniente y un Sargento del Ejército español perdieron la vida durante una misión humanitaria o misión de paz, como tanto le gusta decir al Gobierno, NO YA SU MAJESTAD EL REY, O EL PRINCIPE HEREDERO, O EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, ES QUE NI UN PUTO MINISTRO ESTUVO PRESENTE EN SU FUNERAL. Sin embargo, bien que estaban en Austria, asistiendo a una mierda de partido de fútbol. ¡Ojo!, que tanto sus Majestades como el Presidente son muy dueños de acudir a los eventos que les salgan de los cojones, siempre que su agenda se lo permita, pero tienen una responsabilidad para con las personas que día a día se juegan la vida por cumplir con los compromisos de España y sus gobiernos en la política internacional. Que si acudir a ver como un puñado de deportistas se juegan un campeonato, y cobran por ello, es patriotismo, mucho más lo es acudir a un funeral y reconocer la labor que más de dos mil hombres y mujeres hacen, con grave riesgo para su propia vida como hemos podido comprobar recientemente, para conseguir un poco de paz y estabilidad en zonas en guerra. Lo cual, bajo mi humilde punto de vista, es mucho más importante y reportará más beneficios a la humanidad, que el hecho de colocar otra copita más en una vitrina.

 

Epilogo:

Ahora, con el horario de verano, llego a mi casa a mediodía y me gusta ver las noticias mientras como. Hoy esta costumbre me ha dado una gran satisfacción: la de ver que desde anoche hasta ahora no ha pasado absolutamente nada en el mundo, excepto el hecho de que la selección española ha ganado la Copa de Europa. Milagrosamente no ha habido accidentes, asesinatos, subidas del precio del petróleo ni ningún otro incidente destacable. Y tal como están las cosas, la mera falta de malas noticias ya es una buena noticia en si.  

June 13

Una de cine, por llamarlo de alguna manera...

Sé perfectamente que al escribir esta entrada me estoy ganando a pulso las burlas y el recochineo de "La Puta Pelirroja", pero no me importa. Merece la pena.

No soy muy dado a recomendar páginas, ni blogs o espacios, pero esta vez quiero hacer una excepción. Aunque lo encontré hace unos pocos días ya no recuerdo como puñetas acabé en una página así. Creo que andaba buscando opiniones sobre alguna película, y fuí a parar
aquí, y una cosa llevó a la otra. Supongo que fue por eso de que Dios los cria... y nosotros nos juntamos.

Primero debo aclarar que no me gustan los críticos. Cuando aparece el Evaristo ese de OT -o "Risto, cómo el quiere que le llamen- en "Sé que lo que hicisteis" me sienta cómo una patada en los huevos. Una de las secciones que nunca miro en los diarios -además de los deportes- es la de críticas de cine, aunque a veces hago una excepción, para ver si se cumple el viejo axioma de que cuanto peor es la crítica, mayor es el exito de taquilla y público. En mi opinón, casi todos los críticos son "xxxx" frustrados -Sustitúyase "xxxx" por la profesión sobre la que se realiza la crítica en cuestión-, y que al haber sido incapaces de destacar o empezar siquiera en ese campo se dedican a pontificar sobre los demás, dando por hecho que ellos son la máxima autoridad sobre el tema. Realmente patético.

Si además la cosa va de "intelectualidades", se dan casos como el que "Cacaman" -Sí, "Cacaman" o lo que es lo mismo: "Hombre-caca", ese es su seudonimo- expone en esta ¿película?:

¿Por qué premian a estas basuras en lugar de censurarlas y matar a los creadores? Me juego las pelotas y no las pierdo a que los jueces de los festivales a los que presentaron esta película pensaron lo siguiente:

  "Uhh... ¿Qué coño estoy viendo? A los demás jueces parece gustarles y ponen cara de interés... Debería hacer lo mismo. Por Dios Santo qué pedazo de mierda de película. Joder, ya termina, será mejor que diga algo rimbombante y que suene inteligente:"

  -Qué gran película, hace un análisis en profundidad de la soledad y la angustia de la adolescencia...

  "!Bravo!, los he dejado anonadados. Ahora sólo queda VOTAR a esta película, que le den un premio al impresentable del director y a tomar por saco todo."

Al igual que en el cuento de Hans Christian Andersen "El traje nuevo del emperador", en los circulos de los "artistas" e "intelectuales", que son dos cosas distintas aunque algunos se empeñen en confundirlos -sobre todo los que pertenecen al primer grupo-, cuando alguien de reconocido prestigio afirma que algo es bueno, automáticamente todo el mundo dice lo mismo, y si no... eres un fascis... digo, eres un ignorante, un retrogrado y un reaccionario.

Perdón, otra ida de olla. Me estoy desviando del tema de la entrada. Lo que quería decir es que por fin he encontrado una página que reune dos de mis mayores aficiones:

El cine de serie C ("C" de "Cutre"), con el que te partes de risa DE la película y no siempre CON la película. Y el poner a parir películas galardonadas, premiadas y aclamadas por la crítica y que a mí me parecen una autentica mierda.

Me encanta el tono que emplean -creo que son varios los colaboradores- para destrozar las películas y no me importa en absoluto que me cuenten el final, con eso me ahorro el verlas. Por supuesto que, como con cualquier crítico, a veces puedo no coincidir con su opinión, pero al menos ellos te explican el porqué, los fallos de guión y de dirección, de actuación, etc.

En fin, que si os gusta el cine, la ironía, el cinismo y la mala leche, y todo ello mezclado y bien revuelto, no dejéis de visitarlos.







June 04

Pa' mear y no echar gota

A mí me gusta poco ir de médicos. Reconozco que soy un poquito bestia en ese tema, y hasta que la cosa no es grave no me decido a buscar ayuda profesional. De manera esporádica sufro algunos problemas digestivos. No tengo ni idea de a que son debidos pero en ocasiones me despierto durante la noche con un fuerte, fortísimo, dolor de cabeza que da la impresión de atravesar el cráneo y entonces ya sé lo que me espera: todo el día con dolor de cabeza, mucho más suave que el de la noche, eso sí, estomago cerrado, pesadez y mal cuerpo en general. Cuando me encuentro así es totalmente inútil tomar nada. Un puñetero analgésico que me tome… un puñetero analgésico que vomito. La única solución es dejar pasar el día en ayunas.

Recientemente tuve uno de esos días y alguien del trabajo, llamémosle X, me comentó que conocía un médico, especialista del aparato digestivo, que tenía mucha fama, y que trabajaba en un centro médico en Chiclana. No recordaba el nombre del doctor pero sí que había dos especialistas: uno árabe y otro español y que la gente siempre pedía cita con el segundo. “No por racismo –dijo- sino porque el que tiene la “fama” es el otro. Ahora mismo no recuerdo el nombre, pero sí sé que es muy “castizo”: Jiménez o Rodríguez, o algo así. Muy “español”."

Pues nada, allá que entro en la página del centro médico y veo que solamente hay un doctor especialista en Digestivo, y que tiene nombre español. “Será que como la gente siempre pedía cita con él, el otro, el árabe, habrá decidido buscar otro centro.”

Llamo e indico que quiero pedir cita para el Digestivo. “Un momento por favor, le paso con la planta.”.

Una nueva recepcionista contesta y le vuelvo a explicar que quiero pedir cita: “Para Digestivo, con el doctor Yánez”, le especifico, por si acaso el otro médico todavía ejerciese allí y no apareciese en el listado por error. La chica me dice que muy bien y me facilita día y hora. Al día siguiente le comento que ya me han dado cita. “Con el Doctor Yánez”

-Pues no me suena, de todos modos se lo voy a preguntar a mi mujer que tiene más memoria que yo para estas cosas.

Llegado el momento acudo a la consulta y aunque imagino que los problemas estomacales no son demasiado frecuentes no deja de chocarme que solamente hay un matrimonio mayor esperando. Llega el doctor y lo primero que me sorprende es que se trata de alguien ya mayor, unos sesenta o sesenta y cinco años. No sé porqué pero me esperaba a alguien más joven. Quizás porque la persona que me lo recomendó me dio esa impresión. Además me recalcó que este doctor acostumbraba a hacer todo tipo de pruebas, empezando ese mismo día, si la situación así lo requería, por una ecografía, y supongo que uno espera esto de alguien joven. Al pasar a la consulta esa impresión se acentuó todavía más, al ver que el facultativo era de la vieja escuela. Nada de ordenadores portátiles ni pijotadas. Taco de cuartillas con el membrete del centro y bolígrafo azul, cómo toda la vida.

 Bien, pues me siento, y empieza por tomarme los datos. Paso a relatarle los síntomas y me interrumpe para preguntarme cuanto tiempo hace que los padezco.

-Pues… no sé. Que yo recuerde la primera vez fue hace unos trece años, pero de manera digamos “continua” hará unos seis o siete.

- Bueno, ahora me sigues contando los síntomas, pero lo que a ti te ocurre es que estas somatizando.

A mí se me queda una cara de tonto que pa’ que, y él sigue con su explicación.

- Si fuese una enfermedad se habría manifestado ya, ¿no crees? Trece años son muchos años.

Yo intentaba seguirle, pero la verdad es que no me resultaba demasiado fácil y eso se reflejaba en mi cara, por lo que el doctor decidió “tranquilizarme”.

- De todas formas, para que te quedes tranquilo te voy a mandar un TAC… Un TAC craneal para que veas que no hay ninguna lesión.

Palabrita del Niño Jesús que a estas alturas yo no sabía que pensar. La enfermedad manifestar, se manifestaba, si no de que me quejaba yo. Pero a lo mejor él se refería a que si fuese algo serio se manifestaría más continuamente,y no tan esporádicamente como yo decía. También intentaba encontrar alguna relación entre problemas de digestión y una lesión cerebral, pero no me resultaba fácil. “Hombre, teniendo en cuenta que el cerebro rige todos los órganos, a lo mejor…yo que sé. El cuerpo humano es algo muy complejo.” Mientras tanto el doctor seguía a lo suyo con el tema de que me estaban sodomizando, digo, que estaba somatizando.

- En muchos casos tenemos problemas en casa o en el trabajo, que se reflejan en forma de disfunciones físicas. Problemas estomacales o digestivos, problemas de sueño –yo duermo fatal-, falta de apetito sexual –de esto no sabría que decirle, hace tanto que no lo practico…-, cansancio injustificado –hombre, teniendo en cuenta lo mal que duermo…-, cambios de humor –de esto no tengo, lo siento-, vamos, que son muchas señales. Esto no quiere decir que haya que tenerlas todas. Y por supuesto existen otras muchas. Por ejemplo: Aquí vino un hombre de unos cuarenta años que llevaba cuatro años eructando sin parar. Venía acompañado de su mujer y la pobre estaba ya desesperada porque era un continúo. El hombre no tomaba bebidas con gas, bebía lentamente para no tragar aire. Masticaba la comida. Vamos, que hacía todo lo posible pero aun así no había manera. Yo le pregunté si tenía algún problema en su casa, y me dijo que no. Al preguntarle por sus antecedentes familiares me dijo que su padre era alcohólico. “¡Ya está!” le dije, “ese es el problema.”

Yo procuraba por todos los medios seguir este hilo de razonamientos así que me puse a pensar en que relación podía tener un padre bebedor con problemas de gases. “Quizás el padre padeciera del hígado y esto pudiera transmitirse de alguna forma a los hijos.”, me decía yo en un desesperado intento de hallar alguna conexión.

-Entonces le dije “Imagino que su padre le maltrataría psicológicamente, ¿verdad?” “Psicológica y físicamente.” Ahí lo teníamos. Ese hombre arrastraba ese trauma desde la infancia y lo somatizaba con los gases.

Decir que yo alucinaba es decir poco. Permanecía allí sentado intentando asimilar aquello y pensando en que relación podía tener todo aquello con mis indigestiones o lo que quiera que me pasara a mí, y mientras tanto el doctor seguía con sus ejemplos.

- Vino una señora que llevaba veintidós años enferma, que se dice pronto. ¡Veintidós años! La mujer venía acompañada por su hija, quien padecía el Síndrome de Down. “¿Qué edad tiene su hija, señora?” “Veintidós años.” ¡Ahí estaba! Aquella mujer no había asimilado el haber tenido una hija con esa enfermedad, y somatizaba debido a que reprimía ese trauma.

Colapsado. La única palabra que podría describir mi estado en aquel momento es esa: colapsado. Ya no sabía que pensar, ni que decir, que tampoco es que pudiera, él doctor seguía con sus ejemplos.

- Vino una chica joven que llevaba seis años vomitando sin parar. Era comer y al poco rato vomitar. Le pregunté si tenía algún problema, y me contestó que no, como todos. Al insistir un poco me dijo que tenía un hermano menor que había nacido con una malformación congénita incompatible con la vida, vamos que el niño “tenía” que morirse en un plazo bastante breve. Cuando su hermano murió dejó de vomitar.

El ser humano es racional. Siempre trata de encontrar sentido lógico a todas las situaciones, por absurdas que estas sean. Mi pensamiento era que aquel señor era médico, especialista en el sistema digestivo y que si él lo decía sería por algo.

- Hombre… Yo problemas, lo que se dice problemas no tengo… creo. Al menos no más que la mayoría. Si es cierto que cuando me estreso se me agrava la dermatitis.

- Dermatitis atópica, ese es otro síntoma.

- Bueno, si nos ponemos a rebuscar, a mí me acompleja el tema de mi peso. Quizás tenga algo que ver que precisamente cuando me pongo enfermo no puedo probar bocado, como si rechazara inconscientemente aquello que me hace sentirme mal. Lo curioso es que casi siempre me sucede en fin de semana.

- Claro, porque el fin de semana es el momento de salir y la tensión de no estar a gusto contigo mismo o provocar rechazo en los demás puede agravar este problema. Además en tu caso, al ser militar, la forma física es muy importante. Si tu notas que no estás bien, influye. Te lo digo porque yo he sido médico de la Armada –de hecho soy Coronel retirado, pero eso ya quedó atrás- y he tenido bastantes casos así.

Os juro que yo flipaba en colores y estaba ya convencido de que todo era producto de mi mente enferma. “Tiene coj… Tanto tiempo pensando que podía padecer algún trastorno biliar o una hernia de hiato y resulta que lo que me pasa es que estoy majara.”

Pues nada, quedamos en que cuando tenga el resultado del TAC craneal volvería a pedir cita y me despido del médico. En recepción me indicaron que para pedir esa prueba tenía que llamar por la mañana, y así quedó.

Al día siguiente busqué a X, la persona que me había recomendado aquel especialista y le pregunté si se había acordado de preguntar a su esposa el nombre del médico.

- Se me ha olvidado. ¿Fuiste a su consulta?

- Pues la verdad es que no lo sé.

-¿Cómo que no lo sabes?

-A ver. Yo miré en la página web del Centro y pedí cita para el Digestivo, con el Doctor Yánez, pero este hombre, más que como un especialista del estomago… ¡Me trató como un psiquiatra! –Cara de asombro de X y respuesta inmediata.

-¡Claro! Es que el Doctor Yánez… ¡ES PSIQUIATRA! Y no de los mejores, diría yo.

La cara de gilipollas que se me quedó a mí no tenía precio. X insiste:

-¿Un señor mayor?

-Sí, que dice que ha sido médico de la Armada.

-Coronel, ya retirado.

-Eso mismo.

Risas y cara de asombro de los dos.

- Yo alucinaba. Empezó a contarme unas historias sobre un hombre que llevaba cuatro años eructando sin parar…

- Sí, un policía cuyo padre era alcohólico y le maltrataba.

- Eso, y la madre que llevaba veintidós años enferma…

-Con una hija con Síndrome de Down.

- Esa, y la chica que llevaba seis años vomitando…

-Con un hermano pequeño que nació con malformaciones congénitas.

- ¡Joder! Ya decía yo… Nada más empezar me dice que lo estoy somatizando todo, y me manda un TAC craneal. La verdad es que ya estaba un poco acojonado.

- Sí, siempre dice lo mismo. Yo fui porque tenía palpitaciones y me dijo lo mismo, que estaba somatizando algún trauma no asimilado. Dice que sus pacientes mejoran. ¡Claro que mejoran! Los atiborra de ansiolíticos.-

Aclarado esto, X mismo se molestó en llamar al centro y concertarme una nueva cita, preguntando esta vez quienes eran los especialistas e indicando en ese momento con quien quería la cita.

Yo la verdad es que no sé muy bien que es lo que ha pasado. Si yo me había equivocado de consulta, si era el médico el que se había equivocado de despacho, o si es que debido a que hay poca gente que acuda a los psiquiatras este señor se dedicaba a estar al acecho y cuando uno de sus colegas abandona la consulta, él se mete dentro y se dedica a atender a los pacientes. Para que veáis que no toda la culpa es mía, aquí os dejo el enlace que me llevó a escribir esta entrada.

 

May 23

Mi sobrina

Bueno,  pues solamente una pequeña reseña, escrita con una sola mano porque estoy recién operado de la muñeca izquierda, para decir que acabo de ser tío. Mi querida cuñada, ayudada por mi puñetero hermano –o al menos eso dice ella- acaban de sumar su granito de arena a la tan famosa “crisis de los cuarenta” que tengo ya a la vuelta de la  esquina, al traer al mundo una niña y haciéndome tomar conciencia de mi edad real –sensiblemente superior a la que utilizo en los chats-.

Ya sé que la gran mayoría de vosotros pensaréis que estoes una chorrada, y que vosotros tenéis “cientos y cientos” de sobrinos, cuando no de hijos, y no es para tanto pero ésta es mi primera sobrina/o, sin contar mis “sobrinos prestados”, hijos de mis primos, y quieras que no me hace un poquito de ilusión.

Ahora eso sí, aprovechando que solamente soy el tío, que vivo en otra ciudad y que raciono mis visitas con cuentagotas, voy a convertir a esa niña en el ser más mimado, creído y caprichoso del mundo, y luego… que la aguanten sus padres.

 

Próximamente –cuando las tenga-: Las fotos…

May 12

España en el extranjero

Nuestra ilustre Vicepresidenta se muestra “horrorizada” al saber que la han fotografiado con un –acojónense ustedes- “polígamo”. Ha llegado a insinuar que de haberlo sabido se hubiera hecho la foto la señora madre del mencionado, dando así, junto a la Ministra de Igualdad y la Secretaria de Estado de Cooperación que se enteraron a tiempo y se apartaron, no fuese a ser que ese ser despreciable les contagiara algo, toda una lección de tolerancia, talante y buen rollito. ¡Y con esa actitud quiere nuestro bienintencionado Bamb… digo, el Señor Presidente del Gobierno hacer algo con la Alianza de Civilizaciones! O sea, de entrada me meo en tus costumbres y te llamo monstruo y delincuente, y ahora te sonrío y continuo con lo que quieran que hagan en la Alianza esa.

Vamos a ver, señora, si usted me dice que ese señor se dedica a la ablación de clítoris, entendería su postura. Si ese señor se dedicara a la sodomización de camellos, también entendería su postura por lo de los derechos de los animales. Si ese caballero se dedicara a preconizar la jihad contra el infiel… entonces usted perdería el culo por hacerse una foto con el, quizás con la esperanza de que a base de bajarnos los pantalones el moro se aburrirá y nos dejará en paz. Y antes de que nadie salte acusándome de racista especificar que me refiero a los extremistas islámicos.

Esta buena señora debería tener un poco más de tablas y diplomacia, y aprender a respetar las costumbres de otras culturas y países. Por supuesto que si este individuo pretendiera casarse tres veces en España lo mandaríamos a tomar por saco, pero lo ha hecho en Níger, donde es no solo legal, sino un símbolo de estatus: a más mujeres, mayor nivel social.

De un turista o uno de esos activistas que se dedican a correr en pelotas los San Fermines, puedo entenderlo. Un particular o una Asociación pueden defender la postura que le salga de los cojones, sea contra las corridas de toros, contra la costumbre de tirar una cabra desde un campanario –con la que estoy completamente de acuerdo, con lo de oponerse, digo- o sea contra la Romería del Rocío. La ventaja de ser un "mindundi" es que puedes decir casi todo lo que quieras, porque no representas a nadie, pero cuando eres la segunda de a bordo de un Gobierno tienes que cuidar muy mucho no solo tus declaraciones, sino también tu actitud y tus comentarios.

April 03

Mi época "heavy"

Aunque la gente que me conoce no se lo crea, yo también pasé mi época heavy, o más bien mi época de rock duro, como decíamos entonces. A excepción de Iron Maiden o la famosa balada de Scorpions: “Still loving you”

  

mis gustos derivaban a los grupos españoles de aquellos años. Todavía recuerdo cuando escuché por primera vez a Obús en un vídeo que pusieron en ¿”La bola de Cristal”? o en otro programa parecido de sábado por la mañana. Creo que ese fue el primer LP –vinilo, cuantos recuerdos…- que me compré.

 

“Vamos… muy bien.

Borrachos como cubas… y que.

Aun nos mantenemos… en pie

Y ya no pararemos… hasta no poder ver…

Hasta no poder ver…”

   

Posteriormente un compañero me acercó al que sería mi guía espiritual en ese mundo: Barón Rojo –nótense otra vez las connotaciones bélico-militares del nombre del grupo-, para mí el mejor grupo de rock que ha existido.

Si algo tiene –o tenía- la música heavy, era que te hacía sentirte parte de algo. Con catorce o quince años, comenzando una adolescencia que creo todavía no he terminado de pasar, primaba la rebeldía contra el sistema y el sentirte parte de un grupo minoritario. Todo esto te lo daba el rock duro, como decíamos para distinguirlo del heavy metal extranjero, demasiado melódico para nuestro gusto –melenita de maricona total la del cantante de Iron Maiden, tan lisa, limpia y aparentemente suave, frente a esas greñas grasientas y sudorosas de nuestros roqueros, o al menos de la mayoría -. Además, con Barón Rojo, Obús, Ángeles del Infierno, Panzer, etc. entendíamos las letras y podíamos aprenderlas de memoria.

  

Pero aunque el tiempo pasa y los gustos cambian, de vez en cuando gusta echar un vistazo atrás, volver a escuchar esas canciones con las que casi conseguiste un esguince cervical a base de dar cabezazos mientras tocabas una guitarra invisible –el que tenga cojones que diga que el "air guitar" es algo nuevo-, y preguntarte donde habrá ido a parar aquella muñequera de cuero con remaches que compraste en el mercadillo de los martes.

Hay una canción, no sé si calificarla de balada, que sigo escuchando con cierta asiduidad. Al margen de la música –que me encanta- tiene una letra directa, provocadora pero muy comedida. A mis 38 –casi 39- añitos no me queda nada del espíritu revolucionario y luchador que poseía a los quince, que tampoco era mucho, pero al menos me gusta pensar que tuve el suficiente para rebelarme contra el ambiente conservador-católico que se respiraba en mi casa.

  

 

Javier

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Tambien conocido como "El Otro Javi", "Javi el Coprófago" y "El Gordo Cabrón".
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